En
Junio de 1896, el General Frederic Carrington ordenó
al Teniente Coronel Robert Stephenson Smith Baden Powell que
iniciara un plan para derrotar a los violentos indígenas
Matabeles que causaban a toda la zona cercana a Bulawayo, donde
se situaba el cuartel general militar. Baden Powell había
sido designado como Jefe de Estado Mayor y encontró muchos
obstáculos para iniciar la guerra contra los Matabeles.
El mayor obstáculo era que el escenario de las batallas
eran los inaccesibles kopjes (montes cerrados) de las montañas
Matopo, que estaba plagado de impis.

Según
las declaraciones "era un horrible país: tenebroso,
un revoltijo de matorrales, pedregales y montes cerrados".
Con la ayuda de Frederick Burnham, logró hacer unos bosquejos
del territorio enemigo, señalando los escondites de los
Matabeles. Sin embargo, Burnham tuvo que partir a otra misión
y BP quedó solo en las montañas Matopo. Siguió
con sus reconocimientos y como dice William Hillcourt: "En
algunos de sus más audaces reconocimientos era inevitable
que fuera detectado por los Matabeles. Pero de algún modo
se las había siempre arreglado para evadir a sus más
feroces perseguidores, una de las veces apelando a la agilidad
de esas danzas de grandes saltos que había practicado en
Malta, cinco años antes.
El
enemigo nunca sabía por donde o desde cual dirección
aparecería Baden Powell. Parecía estar cerca de
noche y de día, como si fuera alguna criatura extraordinaria
que pudiera cazar siempre sin descanso. De esta forma comenzaron
a llamarlo Impeesa que significa "Lobo que nunca duerme".
Tras sus exitosos revelamientos, la campaña militar comenzó.
Se utilizaron los planos y las indicaciones de BP, lográndose
finalmente la victoria.