ImpeesaXV \ Legado \ Movimiento Scout \ Escultismo en España


Los inicios (1912-1936)
La clandestinidad (1936-1976)
La democracia (1976-Actualidad)

Los inicios(1912-1936)

El escultismo tuvo en España un rápido desarrollo inicial. En 1912, cinco años después de la fundación de los primeros grupos Scouts en Gran Bretaña, se constituyó la Asociación de Exploradores de España, de la que fue presidente de honor el rey Alfonso XIII. En España se empieza a conocer la experiencia británica debido al Capitán de Caballería Teodoro de Iradier y al escritor Arturo Cuyás. El 3 de julio de 1912 se presentan, en el Gobierno Civil de Madrid, los Estatutos y Reglamentos de la Asociación de Exploradores de España; a partir de entonces comienzan a surgir diferentes grupos Scouts en todo el territorio nacional, siendo la tropa de exploradores de Vitoria la primera en fundarse el 11 de agosto de 1912. Todo ello, bajo la presión de la prensa católica que acusó a la incipiente organización de tener un carácter masónico, protestante y britanófilo.
En 1913, comienza a publicarse la revista “El Explorador”, de gran importancia para el escultismo, y en 1922 “Exploradores de España” se convierte en miembro fundador de la Conferencia Scout Mundial. Mientras tanto, el número de grupos continúa creciendo a lo largo y ancho del país, conviviendo, sin problemas, en la Monarquía, en la Dictadura de Primo de Rivera y en la República.

La clandestinidad(1936-1976)

La Guerra Civil y el posterior régimen franquista marcan una segunda etapa en el caminar del escultismo en España: prohibición y paso a la clandestinidad. El 22 de abril de 1940, la Orden Circular número 9 del Ministerio de la Gobernación, enviada a todos los gobernadores civiles, dispone: “la suspensión de actividades de la Asociación Nacional de los Exploradores de España”. El motivo: la política juvenil del régimen estaba monopolizada por la Falange española. Dicha orden fue recurrida sin éxito. El escultismo en España quedó así prohibido y con la consiguiente incautación de sus locales y bienes. Terminada la Guerra Civil, la única actividad Scout que existía en Madrid fue una pequeña tertulia en el Café Lisboa, que se reunía una vez al mes, para mantener el espíritu escultista.

En los años 40, sin amparo legal, muchos grupos desaparecen, pero otros se reorganizan en Cataluña y Valencia en la clandestinidad y, poco a poco, en toda España. Surge el llamado “Escultismo de espera”, un largo y tenso período de espera, creándose varios comités para conseguir que se revoque la Orden.

Dos grupos madrileños son los que más luchan por ello, pero sin éxito: el Clan Santiago y el Clan Lobo Gris. Este último, constituido por Enrique Genovés y Antonio González, y al margen de la ley, impulsa en 1950 la creación de la Asociación de Scouts de España (ASDE), con reuniones en la clandestinidad para poner al día los conocimientos escultistas y la toma de contacto con antiguos exploradores. Pero la profunda grieta abierta hace que la organización, lejos de unirse, tome derroteros diferentes y comienzan a formarse grupos regionales y confesionales que contribuyen a la desintegración del escultismo nacional.

Los años 50 traen cierta tolerancia por parte del régimen franquista. Aún estando prohibida la práctica, España, como tal, acude a Conferencias y actividades internacionales.

Asimismo, la Iglesia recupera su protagonismo en la educación infantil y... en el escultismo. La diócesis de Barcelona funda en 1956 una sección scout llamada DDE (Delegación Diocesana de Escultismo). Así, aparecen en todo el país otras DDE que terminan por organizarse en 1961 en la Oficina de Información y Coordinación del Escultismo Católico (OICEC). En ese mismo año, se intenta el enlace entre ASDE y la OICEC, pero sin éxito por razones de confesionalidad, con lo que el escultismo español y ASDE continuarán sus actividades en la clandestinidad, aunque en 1962 se organiza la Oficina Nacional sin legitimidad.

En los años 60, desaparece el Frente de Juventudes y se crea la Delegación Nacional de la Juventud lo que abre un cauce legislativo para buscar la legalidad.

El 2 de diciembre de 1973 la iglesia reconoce a ASDE, lo cual es importante a pesar de que aún el escultismo organizado no está legalizado por el Gobierno. En octubre de 1974, la Delegación Nacional de la Juventud aprueba la Asociación Nacional de Exploradores de España (ANEDE) como entidad colaboradora, lo que otorga cierta legalidad al movimiento Scout.

La democracia (1977-Actualidad)

El 31 de enero de 1977, la Asociación de Scouts de España, acaba por legalizarse completamente gracias al trabajo de Enrique Genovés y Santiago Matas. El 1 de diciembre de ese año ASDE recibe la calificación de “utilidad pública” y se aprueban los primeros estatutos. En 1978 España reingresa como país miembro, con el número 113, en la Conferencia Scout Mundial, a través de la Federación de Escultismo de España, compuesta por ASDE, por el Movimiento Scout Católico y la Federació Catalana Déscultisme I Guiatge.



por - Paola R. Sabogal y David Sánchez -