El fundador de nuestro movimiento, Baden Powell, en determinado
momento se vio obligado -en el sentido estricto de la palabra-
a pensar en esos innumerables chiquillos de ocho a doce años
que también querían, a su manera, vivir la gran
aventura del escultismo.
De
esta preocupación nació algo totalmente nuevo, algo
único en verdad por su excepcional valor. En efecto, el
lobatismo es la obra más valiente y más original
de Baden Powell, aquella donde el supo, mejor que en ninguna otra,
revelarnos toda su extraordinaria capacidad de comprensión
del mundo infantil, a la vez que su excepcional fantasía
y su sorprendente inspiración .
Partiendo
de la comprobación, no difícil de hacer, de que
a los chiquillos de esa edad les interesa enormemente el mundo
de las fábulas, el mundo irreal de la fantasía,
pensó que ya no debía limitarse a la tradicional
narración de las famosas historias que todos hemos escuchado,
con los ojos muy abiertos y la respiración entrecortada,
de labios de la anciana abuela o de una madre especialmente paciente,
sino que se podía hacer vivir a los muchachos, de una manera
concreta, una de esas historias. Ello, tanto para aprovechar una
característica universal de los chiquillos, como para impedir
que esta misma característica les aparte de la vida real.
De ahí que recurriera al celebérrimo Libro de las
Tierras Vírgenes o Libro de la Selva, de R.Kipling, la
historia de un «cachorro» humano salvado de las fauces
de un tigre, en plena selva virgen, por un lobo compasivo, y que,
una vez aceptado en la Manada, es criado por mamá loba
al lado de sus auténticos cachorros; historia larga, llena
de apasionantes aventuras en el ambiente de la selva, y cuyos
personajes son los animales que en ella habitan.
El
hallazgo de B.P. fue, precisamente, el de invitar a los chiquillos
a jugar a la selva, o sea, a sentirse otros tantos lobatos, organizados
en la Manada de un Viejo Lobo, Akela; Baden Powell se baso en
el innato sentido que del juego tiene la infancia, teniendo muy
presente que, para ella, el juego no es una actividad a la que
se dedica esporádicamente, como para interrumpir de manera
más grata el curso normal de su vida, sino que, muy al
contrario, es su actividad más seria e importante .
Así
pues, el chiquillo de siete u ocho años que quiere ingresar
en el escultismo es acogido como cachorro novato en una manada
de lobos que ya tiene su propia vida. Para ello existe todo un
particular simbolismo, tomado, naturalmente, de la historia que
se quiere hacer vivir. Además de akela -el Viejo Lobo Solitario
de gran experiencia, en torno al cual se reúne la Manada
en la Roca del Consejo, y a quien se debe absoluta obediencia-
, entran en el juego otros personajes : Bagheera, Baloo, Hathi,
Shere Khan, Kaa, Tabaqui, etc, etc , y se desarrollan las cacerías
en la selva, las ceremonias importantes de la Manada, sus típicas
danzas y cantos, las historias de akela -llenas de sabias enseñanzas-
, y las máximas o consejos de Baloo . Y todo eso no debe
asombrar ni mucho menos preocupar, ya que, como dice Baden Powell
en su obra maestra The wolfs cub`s Handbook (Manual de Lobatos)
que publicara en 1916 y con la que se inicia la Rama de los Lobatos
«hay multitud de cosas que los lobos enseñan a sus
lobatos, y que los lobatos humanos pueden aprender perfectamente»
. Cada uno de los personajes representa la encarnación
de una virtud o de un vicio, de una experiencia positiva o negativa,
de un modelo que seguir o evitar; en resumen , solo es un medio
-mucho más eficaz que los áridos sermones, por su
inmediata comprensibilidad y por el interés que despiertan-
para enseñar a los futuros hombres que se debe hacer para
vivir bien. Los siguientes ejemplos ilustran bastante bien lo
anteriormente señalado : «La Manada -escribe Baden
Powell- trabaja en conjunto y obedece las ordenes del Lobo Jefe.
Cada uno de ellos, cuando sale de caza tras un venado u otra pieza,
desearía cogerla para si y comérsela el solo, pero
el Lobo Jefe no permite tal cosa» y -añade- «Mowgli
una vez le dijo a Baloo, el oso, y a Bagheera, la pantera, que
a el le gustaban los Bandarlog, el pueblo de los monos, porque
eran muy activos y alegres. Pero Baloo le explico que estaba equivocado
y que no debía tener tratos con los Bandarlog. Ellos no
tienen una ley como los lobos; solamente hablan de lo que han
oído referir a otros; se consideran muy chistosos e inteligentes,
mas no saben nada y son unos bobos; anuncian mucho lo que van
a hacer y nunca hacen nada; hablan mucho en vez de trabajar; son
malos y sucios. ...No creo que haya ningún niño
que desee pertenecer a los Bandarlog...» . Las citas podrían
prolongarse indefinidamente .
El
chiquillo, pues, ingresa en la Manada y participa, inmediatamente,
de sus actividades, aunque antes de convertirse en un autentico
y verdadero Lobato debe demostrar ser una persona capaz de merecer
tal honor. Primeramente se le señala la Ley de la Manada,
a la que el debe intentar, rápidamente, adecuar su vida;
esta es muy simple y fácil de aprender . Después
se le enseña el Gran Clamor, las Danzas y Cantos propios
del lobatismo y el saludo de los lobatos. Finalmente, cuando ya
ha demostrado su preparación para mantener la palabra dada,
se le admite a hacer su promesa, con la que adquiere, además
del nombre de lobato; el derecho a llevar la insignia de lobato
( o parche de promesa) , continuar con su progresión personal
y poder hacer el Gran Clamor y el saludo de ahí en adelante
y hasta su paso a la Tropa.
Además
y anteriormente a su promesa, y una vez comprobado su regularidad
de participación
en las reuniones y actividades de la manada, se le debe haber
destinado a una Seisena o grupo de cinco o seis lobatos, en el
seno de la cual transcurriría su vida de lobato. Normalmente,
una Manada está compuesta por un número de seisenas
que varia entre dos y cinco, no debiéndose superar la cifra
de treinta y cinco miembros, limite máximo para poder realizar
la educación personalizada que quería B.P. Cada
Seisena tiene su Jefe o Seisenero, escogido por los propios integrantes
de la misma, quien a su vez escoge a su mano derecha o Sub-Seisenero
para que le ayude en algunas tareas de importancia mínima;
pero debe hacerse notar que, aunque esta división anuncie
ya el sistema de patrullas típico de la Tropa Scout, se
trata, solamente, de un fraccionamiento de la Manada, con vistas
a facilitar la disciplina y el orden.
Y
¿en qué consiste la vida de la Manada y que se enseña
al lobato ? Una innumerable cantidad de juegos y actividades,
destinados a desarrollar su educación física y sensorial,
le mantienen en una continua tensión, mientras los primeros
contactos con la vida de los bosques y la naturaleza en general
le preparan para las actividades más importantes que le
esperan en la Tropa. Muy típicas de los Lobatos son, también,
las representaciones gestuales y mímicas -a manera de pequeños
relatos animados teatralmente pero de simpleza máxima-
con la que representan las historias que han escuchado, casi toda
ellas sacadas de la vida en la selva, y los trabajos manuales,
como, por ejemplo, las pequeñas barcas a vela, pequeños
aeromodelos o maquetas de campamentos, que tienen la gran ventaja
de satisfacer su natural gusto por la creación y de darles
el sentido del esfuerzo y de la dificultad de superar. Además,
y aun después de haber hecho su promesa, el lobato debe
alcanzar otras importantes metas, representadas por las dos estrellas
que puede -y con el apoyo de los jefes ojalá deba llegar
a alcanzar- llevar en la boina; que significan que ha sabido observar
la vida en la selva con sus dos ojos bien abiertos, y para cuya
conquista debe realizar nuevos esfuerzos y pasar nuevas pruebas
: saber hacer algunos nudos, saber dar una voltereta, saltar la
cuerda con los pies juntos treinta vueltas seguidas, saber como
y porque debe tener las manos y pies limpios y hacerlo, conocer
el uso del reloj, saber transmitir lenta pero correctamente algunas
señales del Morse, por ejemplo . Y todavía, el Lobato
puede conquistar los distintivos de especialidad, dando pruebas
concretas de tener real disposición para un determinado
campo de actividades, a cuyo efecto existen especialidades de
observador, coleccionista, artista, músico, gimnasta, nadador,
acampador, escritor, etc , que, proporcionadas a la capacidad
de los chiquillos, sirven magníficamente para revelarnos
su personalidad y para tenerlos ocupados incluso fuera de las
actividades propias de la Manada.
Pero,
más que nada, lo importante es el ambiente en el que el
Lobato se encuentra, ambiente denominado con una expresión
que ha tenido gran éxito. En efecto, se dice que la Manada
es una «Familia Feliz» en el sentido de que los chiquillos
se encuentran, en ella, totalmente a gusto y se consideran plenamente
felices.
Llega
un momento, no obstante, en que la vida de la Manada ya no tiene
sentido para el muchacho, cuyo natural crecimiento le ha llevado
a las puertas de la adolescencia. Ha perdido gran parte de su
poesía y los mismos juegos ya no le satisfacen como antes.
Ha llegado el momento del paso a la Tropa, solemnizado con una
sugestiva ceremonia, a lo largo de la cual se despide el muchacho
de sus compañeros y Jefes entendiendo que su ultima prueba
y cumpliendo la Ley de la Manada es «Vencerse a si mismo»
, por lo que superando un pequeño pero interesante obstáculo
acompañado de todas sus pertenencias como lobato, emprende
el camino para encontrarse con su nueva aventura el convertirse
en Scout . Se trata entonces un salto critico a otro ambiente,
en el que ya no es el viejo lobo experimentado de la selva, sino
un simple novato -un aspirante Scout- y por lo tanto, tal y como
empezó en la Manada, el ultimo eslabón de la cadena.
De todas maneras, si el Jefe de Tropa lo sabe cautivar y conquistar
con su personalidad y con las actividades que le propone, junto
con ver el compañerismo y espíritu de diversión,
de aventura, de nueva creación y conocimiento que le deben
hacer sentir los miembros de su patrulla -cosa que debe manifestarse
desde el minuto siguiente al traspaso y hasta que el ya pueda
sentir el nuevo espíritu scout en su corazón-, muy
rápidamente desaparece aquella especie de malestar y se
halla entusiásticamente lanzado a la nueva vida de Tropero.